De acuerdo con el reporte, los niños, cuyas edades oscilan entre los 5 y 10 años de edad, quienes consumieron, al aprecer, alimentos vencidos.
La representante interina de EE.UU. ante la ONU reconoció, eso sí, que “hay un problema real de hambre en Gaza”, pero aseveró que los criterios que usa el organismo internacional para declarar la hambruna “no pasan el examen”.
El suministro de los alimentos a los estudiantes se ve afectado por la minga dado que de ella participan los maestros de la zona indígena.
El gobierno departamental informó que solo hasta el 11 de agosto le aprobaron unos recursos y ahora entra a la fase de contratación.
Al menos 180 personas han muerto en Gaza por hambre o desnutrición desde el comienzo de la guerra, incluidos 93 menores, según el último recuento de las autoridades sanitarias locales, publicado este lunes.