Cuatro de los afectados se registraron en Valledupar, capital del departamento.
La comunidad cristiana y la ciudadanía en general se reunieron a los alrededores donde sucedió la masacre y realizaron oraciones recordando a las víctimas.
A un año de la masacre que acabó con la vida del pastor Marlon Lora, su esposa y sus dos hijos en Aguachica, se confirma que el crimen fue producto de una confusión en medio de una retaliación entre estructuras criminales.
El anciano de 86 años sufrió varias puñaladas con arma blanca en diferentes partes del cuerpo.
La cifra de uniformados fallecidos ya se elevó a 7 y podría aumentar teniendo en cuenta la magnitud del atentado.