La decisión la produjo el Juzgado Segundo Penal del Circuito de Riohacha, al argumentar que no existe certeza que el procesado desconocía de la existencia de la droga.
El alto tribunal concluyó que el acusado estableció una relación sentimental sin que la menor revelara su verdadera edad, 12 años, cuando en realidad aparenta tener más de 20 años debido a su contextura física y altura.
Según el juzgado, se habrían presentado 'falsos testigos', durante el proceso.

