Llegó puntual a la cita, pactada a las 10:30 a.m., cuando el sol precarnavalero resplandecía sobre la Casa del Carnaval. Allí estaba una hermosa joven solitaria observando a los decoradores pasar de un lado a otro con emblemas multicolores alusivos a la fiesta. La soberana de repente levantó su rostro y de inmediato proyectó alegría y confianza. Con su porte de reina victoriosa se presentó. – ¡Hola! Soy Karla Soñett Vega, reina popular del barrio San José 2, ubiquémonos en el espacio más carnavalero y alegre de la casa. Sus manos sudaban; sabía que estaría a punto de confesar su historia con el Carnaval de Barranquilla, por lo que su curiosidad y asombro no supieron esperar cuando dijo: – Pensé que iban a entrevistar a otras reinas populares; esta es la primera entrevista que solo se trata de mí. De interés: “Ser reina me abrió un camino en la vida”: Katya González A simple vista se podía notar que estaba lista para uno de sus tantos ensayos del Reinado Popular, vestía con un pantalón de sastre negro, una blusa asimétrica naranja, unos tacones dorados y, en su cabello largo y negro, enganchó una peineta de flores del mismo color de la blusa que brillaba con los rayos de sol que la alcanzaban. Con confianza caminó hacia el fondo para tomar una silla; la puso en una fachada adornada con imágenes de marimonda, negrita puloy y cumbia, pero antes de iniciar, se cercioró de que su imagen estuviera impecable, acomodó su cabello y corrigió su maquillaje. Finalmente, se sentó ante la cámara, y entonces, aquel viernes 23 de enero del 2026 comenzó a ser un día inolvidable para Karla, pues comenzó a dar respuestas a si valdría la pena participar en este certamen. ¿Podré hacerlo con mi discapacidad auditiva?, se cuestionaba desde el momento de su inscripción la joven de 19 años, pues tiene discapacidad auditiva. Noté cómo su mirada se centraba en los labios de cualquier persona que se dirigiera a ella. De inmediato explicó que es una experta en leerlos, una habilidad que desarrolló desde que tenía cinco años de edad. Entre risas confesó: Sabía que: El emotivo mensaje con el que Macaulay Culkin se despidió de Catherine O’Hara: “Mamá, te quiero” – Puedo leerle los labios a una persona desde larga distancia y lo hago muy bien, así que podemos hablar con naturalidad. A su espalda estaba el mosaico de las reinas populares 2026. Giró su cuerpo para mirar la suya en la esquina inferior derecha, volvió a mirar al frente y agarró su banda como si esta le diera la sabiduría para responder con profundidad quién era ella. – Karla es una mujer soñadora, alegre, elegante, guerrera y carnavalera, que sueña con ser psicóloga en algún momento. Actualmente estoy estudiando inglés y lengua de señas. Mi historia de vida tiene una mezcla de situaciones bonitas, pero también está llena de muchas dificultades. Pasaron al menos diez segundos de silencio luego de pronunciar lo anterior. Ella se perdió en sus pensamientos. Luego se dibujó una sonrisa en su rostro para mencionar a Claudia, su madre. – Me contó mi mamá hace mucho tiempo que, desde que supo que estaba embarazada de mí, todo era alegría. Pero las cosas cambiaron el 9 de agosto de 2006, el día que nací. Se me subió la bilirrubina, me tuvieron que hacer una transfusión de sangre y a raíz de eso le explicaron que podía quedar con muchas secuelas. Estuve 15 días en UCI. Vea: El astrólogo Daniel Daza reveló quién sería el próximo presidente de Colombia, según sus predicciones Mis ganas de saber más sobre ella me impulsaron a preguntarle: ¿Cómo aprendiste a hablar? Pues no todas las personas que tienen discapacidad auditiva desarrollan el habla oral. Aferrada nuevamente a la historia que su madre le había contado, continuó diciendo: – Mi mamá también me contó que desde pequeña estuve en terapias, aprendí a hablar a los cinco años, pero cuando entré a la escuela a mis siete, algunos de mis compañeros me ayudaban a hablar para yo poder decir lo que quería. Lamentablemente, había otros niños que no comprendían muy bien mi situación, y por eso fui víctima de bullying. ¡Ay, no habla! ¡Ay, no escucha! ¡Ay, es sorda! Alzó sus hombros mientras decía que estos eran algunos de los comentarios que le hacían. Karla, ¿Cuándo fue que te relacionaste con el Carnaval de Barranquilla? Miró al cielo, no sabíamos qué buscaba, pero seguramente una respuesta divina estaba a punto de darse, porque de inmediato dijo lo que cualquier barranquillero expresa cuando le hacen una pregunta de estas: “desde siempre”. – Mis papás iban a la Noche de Tambó y otros eventos de Carnaval mientras yo me formaba en la barriga, así que sí puedo decir que desde siempre. Me enseñaron a dormir con picó a todo timbal. Además tengo un tío que desde hace muchos años participa en el Carnaval con su comparsa Estrellas para un Carnaval. Entonces él también me incentivó a ser parte de la cultura y bailé ahí durante cinco años. ¿Y cuándo decidiste ser reina popular? “La responsable es mi mamá”, dijo con una risa nerviosa. Su cabeza giraba de un lado a otro como sinónimo de negación. Ella no quería inscribirse en el reinado; en su cabeza retumbaban pensamientos negativos, mismos que por un momento le ganaron a su amor por el Carnaval, pero la señora Claudia dio el primer paso y llenó el formulario. Lea: Regreso a clases: recomendaciones para evitar contagios respiratorios – Mi mamá me había dicho desde el año pasado, pero yo no quería, pensaba que me iban a juzgar, que me iban a mirar raro por mi forma de hablar, pero mi tío también me motivó mucho. El primer día, que fue el 16 de octubre, me quedé afuera del hotel como media hora; dudé mucho en entrar, pero después tomé valor y mi corazón me decía que tenía que hacerlo. En la presentación yo temblaba. Han pasado varios meses y puedo decir que soy otra Karla. El reinado me ha ayudado a superarme y a creer más en mí. Muchos, al igual que yo, se preguntarán: ¿Cómo es que logra bailar al compás de la música? Karla tiene hipoacusia bilateral con decibeles de 35 en oído derecho y 30 en oído izquierdo. A pesar de que logra escuchar un poco la música, la talentosa joven pronunció: “La música no solo se oye, también se ve y se siente”, dijo. Ella se aprendió muy bien los tiempos de cada ritmo con el famoso conteo de coreografía. 5, 6, 7 y… Cerré los ojos por un momento, tapé mis oídos con mis dedos índices; quería saber por un instante lo que sentía Karla. Me imaginé un golpe de tambor y supe que era cierto; no basta con solo escuchar la música para conectar con ella y con la fiesta más alegre de Colombia. Un millo te hace vibrar el cuerpo, los disfraces, las comparsas, las expresiones de los bailarines al danzar, el ambiente carnavalero que se siente en Barranquilla desde los primeros días del año, el Museo del Carnaval, las fiestas verbeneras de la época, el Barrio Abajo y los carros pintados con maicena en las calles hacen que incluso una persona que no pueda oír, se goce el Carnaval hasta el miércoles de ceniza. Abrí los ojos. Ella seguía observándome cuando lo dijo: “Quiero ser el oído de todas esas personas que no pueden escuchar en el Carnaval”. Sonreí; no pude evitarlo; es que realmente ella logró transmitirme su amor por la fiesta magna. – El reinado popular ha sido maravilloso, he hecho grandes amigas, ellas me explican todo, me dicen lo que hay que hacer cada día, están muy pendientes de mí y me siento como en casa. Lea también: Cinco hábitos para elevar naturalmente la serotonina y las endorfinas en momentos de estrés Su última respuesta fue gloriosa ¿Cuál era la pregunta? Se trataba de cómo le gustaría ser recordada. Este Carnaval de 2026, el reinado popular lleva el sello de la inclusión liderado por ella. Ya se convirtió en un ejemplo para muchas chicas que tienen alguna discapacidad y quieran participar como reinas populares. – Quiero ser recordada con alegría y como la primera niña que, teniendo una disparidad, se atrevió a participar en un evento como este. Quiero que, después de mí, se inscriban niñas con esta u otra disparidad. ¡Que se agarre el barrio San José! Porque Karla Soñett prenderá la fiesta los cuatro días de Carnaval. La reina se entregará en cuerpo y alma para dejar muy alta la bandera de la inclusión en el Carnaval de Barranquilla 2026.