Una problemática, entre tantas, que requiere urgente atención, porque implica también la revisión de la política criminal y de justicia.
Sin plan concreto y con deudas en aumento, la crisis de Air-e intervenida se agrava y pone en riesgo el sistema eléctrico y a millones de usuarios del Caribe.
La matrícula sigue en picada, y en una institución tan dependiente de este ingreso cualquier plan financiero queda expuesto a incumplirse.
Barrios enteros afrontan un desorden sonoro que afecta salud, descanso y bienestar animal; frenarlo exige vigilancia estricta y un real compromiso ciudadano.