La locura del arranque desveló pronto lo que iba a ser el duelo. Nadie tomó el control y desde los primeros minutos la escasez de ajustes y el desorden defensivo proporcionó espacios y ocasiones de gol. Fue un duelo de errores, en ambos lados del campo. Con oportunidades para todos y del que se benefició el Feyenoord al final. El segundo llegó a continuación con otro envío directo a Reiss Nelson que recorrió la banda derecha. Vio la llegada de Sinisterra que se adentró en el área y ejecutó un tiro raso que alcanzó la red. El tanto animó a los visitantes que al borde del descanso respiraron con la igualada. También contribuyó Bakambu que ejecutó el pase desde la derecha. Despejó el centro raso como pudo el portero israelí que dejó el balón a los pies del brasileño Gerson que estableció la igualada. No fue el único fallo del balcánico que pudo provocar algún gol más. Le sustituyó Sampaoli y la zaga visitante mejoró.