Si Colombia quiere tomarse en serio la transición energética, el próximo presidente tendrá que plantear una política minero-energética distinta y aquí le doy unas ideas.
Es quien se vuelve indispensable para el oficio de espantar a la audiencia provocando un público hostil en la institución, el equipo o todas las personas con las que interactúa. Fingen ser las personas de confianza. Generalmente están muy cerca de los jefes, quienes les usan para hacer el mal llamado trabajo sucio. Restan con pasión y fervor.
En Colombia las universidades públicas, a pesar de su enorme valor y prestigio, no cuentan con los cupos suficientes para absorber toda la demanda educativa del país. Durante años se ha discutido precisamente la necesidad de ampliar el acceso a la educación superior.
Una movilización, una protesta pacífica pero contundente que hicieron lo suyo; aquel grito sigue siendo inspiración para muchos que encuentran en cada kilómetro recorrido, en esa hazaña quijotesca un motivo más para continuar la lucha por la redignificación docente, la calidad educativa, y la transformación de la educación, sin burocracia, y con realidades tangibles.