Estrenos internacionales de gran alcance y avances científicos asociados a programas como Artemis han pasado casi sin eco. Asuntos más inquietantes, como la rápida incorporación de herramientas de inteligencia artificial en ámbitos como la educación, el trabajo creativo y el ejercicio profesional.
Lo único que puede salvar a esta ciudad es retomar todo aquello que se perdió, aquella cosa cultural que caracterizaba a Barranquilla antes de llamarse Quillami, era un manto de protección sobre la ciudad de lunes a domingo y de enero a diciembre y que nos mantenía en un estado mental diferente, el que caracterizaba al barranquillero, su bacanería.
En Colombia la primera infancia no es una prioridad presupuestal. La recomendación internacional de entes como Cepal y ONU Mujeres es invertir el 1,16 % del PIB, pero en 2025 apenas se destinó el 0,83 %. Y ni siquiera sabemos si esos recursos se ejecutaron bien o si llegaron a personas que, como yo, estamos en territorios dispersos.
Yesenia Valencia es una de las mujeres más influyentes de la industria creativa en América Latina. Su perfil es único en el sector: combina más de dos décadas de éxito frente a las cámaras con una brillante trayectoria gerencial detrás de ellas.