Las fábulas de Monterroso, aunque breves y cargadas de humor, no son un juego de niños. Su inofensiva apariencia es solo un eficaz artilugio, una fachada. Descienden de las más antiguas formas de la risa ritual y desacralizadora.
Los mecanismos de alivio financiero deben mantenerse al servicio de quienes realmente los necesitan y no pueden ser convertidos en fábricas de fraude. Evitar su uso indebido es una condición necesaria para proteger la confianza, garantizar el acceso al crédito y asegurar que el sistema continúe funcionando sobre la base de la buena fe.
Representa el agotamiento de una clase dirigente que perdió conexión con el país real. Es un ‘outsider’ informado, visible y deliberadamente incómodo para quienes durante décadas administraron el poder como si Colombia fuera un club privado.
En este contexto, el Ministerio de las TIC presenta un borrador de decreto para reglamentar la Ley 2489 sobre la protección en línea de niñas, niños y adolescentes, que deja su cuidado al libre arbitrio y buena fe de las plataformas digitales. Los verdugos, encargados de cuidar a sus víctimas