Lo que preguntan por ahí
Si se logra un equilibrio entre innovación, competencia y regulación inteligente, esta misma concentración inicial podría dar paso a un ecosistema más abierto, seguro y dinámico. Porque el desafío no es detener la inteligencia artificial, sino gobernarla bien.
Y en un entorno donde se quiere rapidez, castigo y titulares, eso molesta. Pero sin defensa no hay justicia. Sin abogados penalistas no hay equilibrio. Sin garantías, lo único que queda es el abuso del poder. Defender no es un privilegio. Es una necesidad.
Hace veinte años esta ciudad estaba bajo la Ley 550, intervenida, en quiebra, incapaz de invertir en nada. Los responsables de ese desastre no desaparecieron: hoy quieren regresar con el petrismo, convencidos de que Barranquilla les debe una segunda oportunidad.