Finalmente, la gran revolución radica en la transformación digital. Un ecosistema tecnológico avanzado, no solo optimizará el control del gasto frente a la corrupción, sino que potenciará la atención primaria mediante herramientas de inteligencia artificial y enfoques de vanguardia en salud.
Garantizar el agua en un país que cambia su clima exigirá tarifas que reflejen costos reales, inversión sostenida en infraestructura, protección efectiva de cuencas y una institucionalidad que planifique con décadas de anticipación, no con decretos de emergencia.
Un buen cantante de salsa debe ser buen maraquero, para vacilarse temas como Buscando guayaba en un solo de boca Afinación, quinquín concón, cuando la orquesta baja la intensidad y él se queda con la cáscara del timbal y sus maracas mientras imita unas cuerdas de guitarra en una especie de scat como en el jazz.
No se trata de sembrar temor frente a la tecnología ni de adoptar posturas catastrofistas, como tampoco de negar los beneficios que la inteligencia artificial puede aportar. Se trata de introducir algo de prudencia y sensibilidad en todo este asunto, para equilibrar la poderosa influencia de los incentivos económicos como única guía para la toma de decisiones.