Aunque el mercado de vivienda en Valledupar atraviesa un año de ajustes, el sector constructor demuestra capacidad de adaptación, protege el empleo y empieza a mostrar nuevos focos de dinamismo, según datos entregados por la Cámara Colombiana de la Construcción, Camacol, seccional Cesar.
Explicación que Valledupar cerró 2025 con un mercado inmobiliario más prudente, marcado por cambios en los subsidios y nuevas regulaciones. De acuerdo con el balance presentado por la agremiación, durante el año se vendieron 1.702 viviendas, una caída del 24 % frente a 2024, y los lanzamientos de nuevos proyectos disminuyeron 30 %, reflejando una decisión clara de los constructores de actuar con responsabilidad frente al entorno económico.
Sin embargo, el informe destaca un dato clave para la estabilidad urbana y social de la ciudad: las iniciaciones de obra se mantuvieron estables, con 1.322 unidades, lo que evitó la destrucción de empleo en el sector y garantizó el sustento de miles de obreros, técnicos y maestros de obra. Para Camacol Cesar, este comportamiento confirma que la construcción sigue siendo un pilar de la economía local.
Hernán Araújo Ariza, gerente de Camacol Cesar, explicó que la Vivienda de Interés Social (VIS) continuó siendo el gran soporte del mercado. En 2025 representó cerca de tres cuartas partes de las iniciaciones y concentró más de dos tercios de las ventas, ratificando que el acceso a vivienda para las familias de ingresos medios y bajos sigue siendo el motor principal del sector en Valledupar. Camacol Cesar insiste en que la estabilidad y continuidad de los subsidios es fundamental para sostener esta dinámica.
Uno de los datos más relevantes del año es el resurgir de la vivienda No VIS. En un escenario de intermitencia en los subsidios VIS, el segmento de viviendas entre 135 y 150 SMMLV mostró un comportamiento destacado: los lanzamientos crecieron 38 % y las ventas aumentaron 133 %, evidenciando un renovado interés de la demanda y nuevas oportunidades para la diversificación del mercado.
Así las cosas, la entidad concluye que, aunque 2025 ha sido un año de cautela, también ha sido un periodo de reacomodo estratégico, donde el sector ha demostrado resiliencia, visión urbana y compromiso con el empleo y el desarrollo ordenado de Valledupar. La entidad reafirma su papel como referente técnico y articulador para impulsar políticas de vivienda que reactiven el mercado y fortalezcan la economía regional.




















