El abandono consular
Colombia debe preguntarse qué tipo de Estado quiere ser con sus ciudadanos en el exterior. Uno que celebra las remesas, pero desatiende las necesidades básicas de quienes las envían, es un Estado que recibe sin corresponder.

Colombia debe preguntarse qué tipo de Estado quiere ser con sus ciudadanos en el exterior. Uno que celebra las remesas, pero desatiende las necesidades básicas de quienes las envían, es un Estado que recibe sin corresponder.
Esto implica que cuando las personas se retiran de lo público -por agotamiento, miedo o indiferencia-, ese espacio no desaparece: es ocupado por otros. Y esos “otros” pueden ser movimientos de masas, intereses privados o burócratas sin rostro.
La Gran Consulta, que se convirtió en la más votada en la historia del país, demostró ser un gran acierto tanto para Colombia como para quienes la impulsaron.
Colombia merece ciudadanos comprometidos, dispuestos a asumir su papel en la vida pública y a ofrecerles a las futuras generaciones la esperanza de que la institucionalidad y la democracia pueden mantenerse vigentes, incluso en medio de las crisis que hoy enfrenta la nación.
La solicitud de la Alcaldía para asumir la administración, operación y mantenimiento del Ernesto Cortissoz es más que razonable, siempre que los platos rotos de la Aerocivil los paga directamente la ciudad a través de su imagen y la pérdida de proyección nacional e internacional.
Los nueve candidatos de la Gran Consulta amplían el panorama electoral para la Presidencia de la República. No solo ofrecen alternativas y enriquecen el debate: su decisión de unirse es una señal de que anteponen el interés del país a sus aspiraciones personales.
Hay que entender esta nueva cultura, marcada por la cercanía y la inmediatez que generan las redes sociales, y buscar dentro de ella un lenguaje que permita a las democracias no solo sobrevivir, sino salir fortalecidas.
No obstante, toda esta variación está sujeta a los resultados que obtenga Roy Barreras en la consulta del Frente por la Vida; si la votación que obtiene es mayor a la que obtuvo Cepeda en su consulta, sería un hecho político que pondría al Pacto Histórico contra las cuerdas y abriría un escenario de negociación y posibles acuerdos políticos.
Su narrativa y sus constantes intentos por instalar un imaginario social regresivo son una de las muchas pruebas de que este gobierno no ha sido ni liberal ni progresista. Si algo ha hecho por las mujeres, ha sido intentar instrumentalizarlas con fines políticos.
Entre los múltiples mensajes de su nutrido discurso, quizá uno de los más relevantes sea el reconocimiento de que países como Canadá —potencias medias— tienen hoy el poder y la capacidad de contribuir a la construcción de un orden global basado en el respeto por los derechos humanos, los compromisos con el desarrollo sostenible y la integridad territorial de los Estados.