Pese al canibalismo masoquista, todos andamos encarretados con Abelardo. Se afirma que costeño que se respete debe votar por el tigre: Es como nosotros, habla como nosotros, frentea como nosotros, y no le cabe ni un milímetro de hipocresía.
El único coherente es el tigre. Su vice no fue escogido para sumar votos, sino para aportar estructura y conocimiento. No será una figura electoral, sino un actor principal en su administración, alguien que le brinda confianza al país en caso de una ausencia presidencial.
El Vice debe complementar un equipo que le sirva a los colombianos, y el ex ministro José Manuel Restrepo es prenda de garantía de seriedad y sapiencia. Buena escogencia.
La única que posee las condiciones de conocimiento, experiencia, y talante es Paloma Valencia, líder del uribismo, alguien con peso propio y brillante hoja de vida, y quien se encuentra calificada para dirigir al país. Sobre todo con Uribe de asesor. Hay que votarla para que gane.
La gestión ha sido tan efectiva, que no hay real preocupación por su sucesión, porque lo más importante es que enseñó a pensar en grande, y quien quiera que fuese el elegido, tendrá claro que Álex nos dejó una ciudad a otro nivel.
Todo el mundo está centrado en la elección presidencial que, claro, es muy importante. Pero nuestra principal defensa es el parlamento. Con un buen parlamento podemos capear un mal gobierno.
Petro, hoy, aunque aún nos pueda hacer mucho daño, ya es historia. Así que a programarse para elegir nuevo presidente, o sea el futuro del país.
La única falla que se le puede endilgar a Uribe es su nula capacidad para escoger sucesores: Terrible lo de Santos, culpable de lo que nos ocurrió y aún nos ocurre; fallido lo de Zuluaga, y otra vez terrible lo de Duque, al punto que ya es extendida la idea de que Uribe en política es capaz de cometer cualquier error.
Las encuestas presidenciales son de resultado variable, pero se puede colegir que hay un lote de tres que pueden puntear: Cepeda el malo, nuestro Abelardo, y Paloma Valencia, quien ante la renuncia de la Cabal deja al C.D. medio mocho, y tal vez pidiéndole pista a Abelardo, que sería lo indicado.
Ojalá el país no se equivoque y elija bien, necesitamos alguien firme y sólido como Abelardo De la Espriella, quien con su mensaje ha demostrado que sería el conductor ideal puesto que representa fielmente a la Colombia que necesitamos.