Con esta doble calzada podrá Barranquilla en materia de infraestructura vial, atraer nuevas industrias, pero será indispensable una nueva política de incentivos tributarios del Distrito para convencer a industriales que siempre analizan las ventajas comparativas para ubicarse.
En una columna de hace unos meses sugería que el Distrito se pusiera en contacto con la empresa china BYD, líder mundial en vehículos eléctricos que está también dedicada a diseñar, construir y poner en servicio su llamado “SkyRail”, moderno transporte en monorriel, que según el fabricante chino ofrece las siguientes ventajas comparativas: Transporte rápido, sostenible y silencioso con capacidad de hasta 40.000 pasajeros / hora.
Barranquilla es una ciudad pobre en arte público, pocas estatuas consideradas históricas, una del gran Joe Arroyo y otra de Estercita Forero, las nuevas y hermosas de Shakira y de la de la Toty.
Resulta que los espolones aquí son construidos perpendiculares a la playa, y aunque acá la corriente y las olas regularmente van ligeramente hacia la izquierda, en algunas ocasiones llegan perpendiculares a la orilla.
Esta conmemoración se ha realizado en diferentes puntos de Colombia y este año en Barranquilla como reconocimiento a Puerto Colombia y a su muelle por el que entraron la mayoría de los judíos al país y casi la totalidad de los que arribaron por el mar Caribe.
Pero en la intersección a que me refiero en esta columna, cruce de la Circunvalación tramo de Soledad, con la vía “Salao-Platanal”, frente las instalaciones de la Policía Nacional, sí cuenta hoy con el espacio necesario para una glorieta, con separación de 18 metros entre calzadas y mucho más en uno de sus lados, pudiendo la Policía ceder también en beneficio de la comunidad.
Hay un significativo porcentaje de ciudadanos que demuestran que Colombia no es solo un país desigual en materia económica, sino también y mucho, en cuanto a coeficiencia intelectual, y a esos anteriores hay que sumarle los resentidos consumados, que no son pocos.
Pero lo que sí es inaceptable es que justo hoy en el norte de nuestra ciudad se estén demoliendo bellas casas de arquitectura moderna que deberían ser consideradas como patrimoniales porque no solo las construidas hace un siglo se merecen ese reconocimiento, para construir sobre sus escombros edificios de varios pisos.
Hoy la nuestra es una ciudad que luce muy limpia, y aunque aún persiste la absurda costumbre de arrojar basura a los arroyos y contratar carretilleros para botar escombros, podas y basura al sitio abierto más cercano, la Triple A desarrolla un encomiable trabajo de limpieza de calzadas, andenes, bulevares y parques, trabajo arduo pero muy bien organizado.
Pero regresando a nuestra Barranquilla lo que deseo para este 2026 que se nos viene es que se terminen obras que hoy se están ejecutando, otras ya anunciadas y unas más que son necesarias.