La agricultura está devastada y la ganadería no menos; en 183 veredas de 26 municipios, 6.414 predios ganaderos que cubren 140.492 hectáreas están inundados, 1.207 animales han muerto o desaparecido y más de 315.000 están sin pastos, suplementos, agua potable y un lugar seco, con riesgo de crisis de salud animal.
Hay quienes critican que sea yo el firmante de la carta y que hable en nombre de María Fernanda; algo que decidimos en esa suerte de propósito familiar que fue la campaña, al que se sumaron muchos entusiasmos que agradezco. Ya hablará ella cuando bajen las aguas. Además, lo hago basado en el derecho que me asiste como miembro del partido y de su Dirección Nacional.
El libre comercio y el dólar barato amenazan con una avalancha importadora que disminuirá el acopio y deprimirá el precio interno, mientras los costos aumentan con la inflación y, en 2026, con el exagerado incremento del salario mínimo. Las estimaciones son catastróficas.
En la ganadería, los aranceles de China (55%) a sus mayores vendedores de carne son una oportunidad para Colombia, neutralizada por el dólar barato. El libre comercio de leche con Estados Unidos y el dólar barato amenazan con importaciones masivas y la destrucción de nuestra producción lechera.
Lo cierto es que la mayoría de los venezolanos exiliados o en su patria, a quienes hoy no les importa la geopolítica, el petróleo ni el imperialismo, ve en la intervención un camino posible hacia el retorno de la democracia.
La irresponsabilidad se verá cuando esos empleos se esfumen… después de elecciones, y los altos costos de la contratación privada deriven en la suspensión de nuevos empleos y luego en la disminución de los existentes, lo que afectará, sobre todo, con gran impacto social, a la micro, pequeña y mediana empresa.
Además del abandono del campo y por su causa, la inseguridad vuelve a amenazar a la ganadería, pero registro con orgullo la meta cumplida de 500 Frentes Solidarios de Seguridad para enfrentarla desde la unión gremial, el apego a la ley y la articulación con las autoridades.
Mala fe es atacar a un joven que busca emprender en el campo porque heredó la noción del esfuerzo. Mis padres nos enseñaron que el éxito y el bienestar son hijos de la disciplina y el trabajo. A su edad, yo me endeudé, en 1978, respaldado por mi padre para cultivar algodón.
‘Yo soy Cabal’, un libro que recoge la historia de la vida y las ideas de una mujer que no promete…, que se compromete con Colombia.
La trazabilidad, además, como exigencia de seguridad sanitaria de Estados Unidos, ha sido un escollo para exportar carne a ese mercado de altos precios, cercano y desabastecido; una oportunidad que podremos aprovechar.