En la ganadería, los aranceles de China (55%) a sus mayores vendedores de carne son una oportunidad para Colombia, neutralizada por el dólar barato. El libre comercio de leche con Estados Unidos y el dólar barato amenazan con importaciones masivas y la destrucción de nuestra producción lechera.
Lo cierto es que la mayoría de los venezolanos exiliados o en su patria, a quienes hoy no les importa la geopolítica, el petróleo ni el imperialismo, ve en la intervención un camino posible hacia el retorno de la democracia.
La irresponsabilidad se verá cuando esos empleos se esfumen… después de elecciones, y los altos costos de la contratación privada deriven en la suspensión de nuevos empleos y luego en la disminución de los existentes, lo que afectará, sobre todo, con gran impacto social, a la micro, pequeña y mediana empresa.
Además del abandono del campo y por su causa, la inseguridad vuelve a amenazar a la ganadería, pero registro con orgullo la meta cumplida de 500 Frentes Solidarios de Seguridad para enfrentarla desde la unión gremial, el apego a la ley y la articulación con las autoridades.
Mala fe es atacar a un joven que busca emprender en el campo porque heredó la noción del esfuerzo. Mis padres nos enseñaron que el éxito y el bienestar son hijos de la disciplina y el trabajo. A su edad, yo me endeudé, en 1978, respaldado por mi padre para cultivar algodón.
‘Yo soy Cabal’, un libro que recoge la historia de la vida y las ideas de una mujer que no promete…, que se compromete con Colombia.
La trazabilidad, además, como exigencia de seguridad sanitaria de Estados Unidos, ha sido un escollo para exportar carne a ese mercado de altos precios, cercano y desabastecido; una oportunidad que podremos aprovechar.
Calarcá es un símbolo de coyuntura. Detrás están Mordisco y las disidencias, los elenos, el Clan del Golfo en diálogos socio-jurídicos en Doha; centenares de bandas y más de 25.000 bandidos amenazando a 52 millones de colombianos. Como ha insistido María Fernanda Cabal, detrás está… “la democracia en peligro”.
Es la posición ambivalente de las ONG que rechazan los bombardeos y defienden la prioritaria protección de la niñez, mientras exigen respeto al DIH y el fin del reclutamiento forzado. ¿A quién se lo exigen…, acaso a Mordisco?
Durante años el Estado promovió la colonización y entrega de tierras, inclusive con decisiones judiciales que, erradas o no, generaron derechos que deberían defenderse ante un juez.