A pesar del avance, aún la deuda es importante. La humanidad debe lograr una plena equidad de género y un reconocimiento integral de los derechos de la mujer. Debemos seguir apoyando estos propósitos, sumándonos y comprometiéndonos con su lucha.
El Desfile de Joselito, en el barrio Abajo, donde se oirá de nuevo el grito de “¡ay, Jose!”, en el entierro de este personaje que representa el final de la fiesta y, al tiempo, marca el punto de partida de la venidera. Démosle alegre sepultura a Joselito Carnaval y un recochero pésame a sus viudas.
Qué bonito sería que, además de su alegría desbordante, Barranquilla vistiera casas, calles y vehículos por entero de Carnaval y que pudiéramos, no solamente ver los desfiles, asistir a sus fiestas y otros eventos, sino vivir una ciudad totalmente pincelada y colorida de Carnaval.
Barranquilla es reconocida como ciudad modelo e importante referente de gestión público-privada en el país. Para que este desarrollo continúe debemos mantener nuestro compromiso por la ciudad; si todos le aportamos y la cuidamos, más florecerá.
Centrarnos en nosotros puede ser el punto de partida para establecer mejores relaciones con los demás, siendo más comprensivos con nuestros congéneres. Hablemos más frecuentemente con nosotros mismos y llenémonos de empatía.
El análisis científico plantea que aquellas personas que viven en soledad, cuyo contacto con congéneres es mayoritariamente virtual, suelen desarrollar enfermedades fruto del envejecimiento prematuro. Lo contrario sucede a quienes sostienen prolífica interacción social no virtual.
Con mi saludo fraternal para todos los lectores de este espacio de opinión semanal, quiero invitarlos a abrir su propia página en blanco, preñarla con sus deseos y hacer frecuentes balances, para sentir la satisfacción del deber cumplido, el éxito de las metas, la alegría de los logros obtenidos, en fin, el regocijo de sentirse bien y el deleite de ser feliz, en todos los ámbitos de su entorno personal.
Las fiestas decembrinas nos hacen volver a vivir tradiciones como armar en familia el arbolito, acompañar a hijos y nietos en la elaboración de las cartas al Niño Dios y asistir a las novenas llenas de niños que cantan villancicos y esperan felices sus regalos.
El cuidado es un pilar fundamental para el desarrollo social al trascender desde nuestros hogares a todos los espacios sociales; es imprescindible, no solamente reconocerlo como tal, sino garantizarlo.
Esta fiesta le abre paso a la celebración de la Navidad y al recibimiento del año nuevo que, en nuestro caso, es la antesala del Carnaval de Barranquilla, importante patrimonio cultural que constituye una temporada muy esperada no solo en nuestra ciudad sino en buena parte de la región Caribe.