En el partido de Ida de la Superliga contra Santa Fe (1-1) comenté que el equipo que vimos, la alineación inicial y el banco, ya no es el equipo campeón. Somos campeones, pero la nómina ya no lo es en un 100%.
Es posible que haya sido yo el único que le apoyó, como a Grau en aquella época, o, para no presumir de nada, de los pocos que lo hizo.
Los equipos chicos aprobando, son mayoría, un plan para achicar también a los equipos grandes. No piensan en el fútbol profesional, piensan sólo en ellos con sus ideas enanas y mezquinas.
Siempre tiene una idea para solucionar, propone cosas para desempantanar y es fiel guardián de los intereses del club.
El que cantará el Cumbión del Junior, por los años, de los años, amén…
Se siente. Ha sido de siempre. Barranquilla vs. el resto del país. Junior vs. Tolima más el resto fuera de nuestra República Independiente del Caribe. Andan con la perversa encima, repartiendo malas energías a todo lo caribeño.
No me gusta cuando se dice que todo lo del Junior es sufrido. Pero sí, la historia nuestra dice eso.
Mejor final, imposible. Junior derrotó 2-1 a Nacional en el Metro, con 44.260 aficionados en pie de fiesta, en gran partido que tuvo de todo.
Junior, que entró quinto para jugar semifinales, hoy es primero del grupo más fuerte, por encima de DIM, que fue primero, y de Nacional, que fue tercero. Esto para volver a corroborar que es ‘borrón y cuenta nueva’.
Y aquí estamos, otra vez, con el Junior camino a otra estrella en diciembre. Su primer rival será Medellín, el primer clasificado del grupo de los ocho. Pero a partir de ahora es game over, borrón y cuenta nueva.