Habrá por supuesto quienes no opinen lo mismo y nunca faltará el resentido que por el más mínimo detalle voltea el rostro para no ver caras ni realidades. No importa: Allí están los resultados y los hechos, la solidez presupuestal, en obras públicas, de salud, vías, colegios, infraestructura, en direccionamiento hacia objetivos altruistas donde el bienestar público domina la acción.
Lo trascendente hoy día es que miremos el aporte de ellas en el progreso de Colombia y en el papel que ya asumieron con éxito en el hogar, en las empresas públicas y privadas, en la política, en los negocios, en la cultura, en los deportes. Importantísimo esto porque además del aporte que tanto necesita la humanidad no solamente cumplen con éxito sus obligaciones sino que se zafaron de esa atarraya antigua de la sumisión y la obediencia.
Que este crecimiento no se debe a la meritoria labor del gobierno nacional y a todo su accionar económico y financiero que publican como fruto de sus gestiones. No: Absolutamente no a esta afirmación que es una mentira por la razón más que sencilla de que el gobierno nacional está quebrado, no produce dividendos positivos, el rendimiento monetario se fue para abajo.
En este momento menos porque sabemos de sobra que el gobierno nacional detesta a la costa caribe y sus mandatarios, por razones que todo el mundo conoce pero jamás se acuerda de los padecimientos de la gran mayoría de la población que casi siempre tiene que dejar de comer unos días para pagar el recibo mensual de la dañada energía.
El que quiere infringir una regla lo hace fácilmente porque tiene la seguridad de que no lo van a castigar. Y en la práctica está probado que no hay nada más eficiente para estas infracciones que aparezca la Policía, reprenda al conductor e imponga el respectivo comparendo. Así de sencillo.
En materia económica sencillamente el país está quebrado. No hay fondos para nada y la situación fiscal es catastrófica con reservas y mucho temor de las entidades internacionales que prestan el dinero.
Estamos acabando con Colombia a punta de odios, de incendios conceptuales. Somos unos incivilizados que no aprendemos de la historia y vamos hacia el caos. Protestemos lo que no nos gusta, lo que no aceptamos por alguna razón, pero con criminal criterio.
Pero así hoy viven más de cien candidatos de los cuales la mayoría no saben para dónde dirigirse. Y lo que tienen como resultado es fortalecer el caos, el insulto, los odios y las calumnias. Afortunadamente se asoman los primeros intentos de unión de la llamada centro derecha reuniones de los líderes, fortalecimiento de los principios de lógica política para sacar de este infierno al país y unir el futuro hacia la realidad del siglo presente.
Es un tema de costumbres y quizá en algunos casos de manejo práctico y rápido de hábitos aparentemente inhumanos atascados en la rapidez y la velocidad de la cual se victimiza el hombre hoy por andar a las carreras.
María Corina ha dedicado su vida a apoyar a su pueblo y ha sacrificado su libertad, su seguridad y hasta su salud para internarse en la reconquista de las libertades civiles y políticas como lo merece su país.