Pasadas las 7 p.m., el Coliseo Cultural y Deportivo Los Fundadores, en la Universidad del Norte, se llenó de personas ávidas de buena música. Los sonidos del tango, el bolero, la bossa nova, el rock y los ritmos tradicionales colombianos, en los instrumentos de la Orquesta del Departamento de Música de la universidad, bajo la dirección de José Miguel Vargas Rojas y del ensamble de jazz y música popular pronto inundaron el ambiente, ofreciendo un recorrido por los sonidos más representativos de los países de América Latina.
El concierto inició con la canción La comparsa, del compositor cubano Ernesto Lecuona, con Julián Villarreal como solista. Al repertorio siguió el bolero de Carlos Gardel, El día que me quieras, con el arreglo de Cristian García y con Ricardo Viloria como solista.
Serenata en Chocontá, del maestro bogotano Alejandro Tovar, autor del porro Pachito Eché, grabado posteriormente por orquestas de artistas como Celia Cruz con Tito Puente, siguió en el orden del concierto y posterior a este, la sala se llenó de bossa nova, con el tema Mais que nada, de Jorge Ben Hor, con la solista Luz del Mar Cárdenas y el arreglo de Leonardo Donado.
Los ritmos de los llanos orientales venezolanos se tomaron el auditorio con el tema El becerrito, del célebre y fallecido compositor Simón Díaz, autor del emblemático tema Caballo viejo. A este siguieron los animados sonidos del bolero son Lágrimas negras, que arrancó el coro y los aplausos del público, al igual que el vallenato interpretado por Ildefonso Solano y Leonardo Millan, Déjala venir, del compositor Náfer Durán.
El tema brasileño Bachiana brasileira No 5 ocupó un lugar entre estas dos canciones, con la lírica voz de Angie Bula. El rock tuvo su cuota con Mariposa technicolor, de Fito Páez. En este tema se entrelazaron los instrumentos clásicos con los sonidos de las guitarras eléctricas, brindando al público una armoniosa versión llena de matices.
El concierto finalizó con el porro Atlántico, del compositor Victor Manuel Vargas.





















