Este viernes se cumplen 30 años en que un río de lodo sepultó la totalidad del pueblo.
El país recuerda las 60 horas del drama de la menor aprisionada por escombros en un pozo de agua. Murió esperando una motobomba.
Germán Lanilla, hoy coronel de la Fuerza Aérea, sobrevivió a la avalancha que lo sacó de su casa en Armero y se lo llevó 10 kilómetros. A su tía la salvó un examen médico. El pueblo de la tragedia no ha recibido el apoyo suficiente.
Francisco González, director de la Fundación Armando Armero, asegura que muchos padres tienen la certeza de que sus hijos están vivos porque se los entregaron a socorristas.
Las ruinas y el prado verde en el que un día se asentó Armero constituyen un inmenso camposanto en el que, sin embargo, ninguna víctima fue enterrada, pues los cuerpos rescatados del mar de lodo fueron sepultados en zonas alejadas de la localidad.