La profundidad del seísmo fue de 10 kilómetros.
El movimiento telúrico se registró el pasado domingo; sin embargo, este jueves 4 de septiembre se presentó otro sismo de 4,7.
El gobierno talibán confirmó que hay más de 3.000 personas heridas.
La altísima mortalidad de sus terremotos se debe a una combinación letal de pobreza, décadas de guerra y un terreno implacable.
El temblor tuvo como epicentro la región de Mármara y se sintió en un amplio radio que ha incluido grandes ciudades como Estambul, Esmirna, Bursa y Kocaeli.