La iniciativa plantea que los usuarios del sistema interconectado a nivel nacional tengan un cobro adicional de $8/kWh.
La asociación maneja opciones que contemplan reestructurar la deuda de la empresa intervenida, así como buscar inversionistas.
Según el borrador del proyecto se cobrarían $8 kilovatio/hora en el componente de restricciones. Esto correspondería a un aumento mensual de $1.200 en las facturas residenciales y hasta $40 millones a las empresas.
La iniciativa introduce reformas sustanciales a las Leyes 142 y 143 de 1994 y la prohibición de cobros ajenos al servicio en la factura.
Esta tecnología es necesaria para cubrir las horas de mayor demanda, que en Colombia están entre las 6:00 p.m. y 9 p.m.