Equiparar el crimen de mujeres por su condición de género con los delitos de lesa humanidad es garantía para prevenir y erradicar tan atroz forma de violencia.
En el Congreso se rindió un emotivo homenaje a Martín Mestre, símbolo de fortaleza y perseverancia en la búsqueda de justicia por el asesinato de su hija Nancy Mestre en 1991. En honor a su incansable lucha, fue radicado un proyecto de ley que busca hacer imprescriptibles los feminicidios en Colombia, como un paso hacia la defensa de los derechos de las víctimas y la garantía de justicia.
Para la entidad “es necesario realizar ajustes de fondo para garantizar plenamente los derechos de las víctimas y evitar riesgos de inconstitucionalidad”.
La iniciativa es considerada como “una respuesta al modus operandi de los negociantes del fuego”.
Se trataría de una propuesta que permitiría que cabecillas de grupos armados, que no cuentan con estatus político, obtengan, en algunos casos, libertad condicional.