Según The New York Times más de 100 soldados y funcionarios israelíes aseguraron que tras el cambio se podrá “poner en peligro hasta 20 personas en cada ataque aéreo”.
Los principales hospitales de la zona siguen militarmente asediados y al borde del colapso, incluso la oficina humanitaria de Naciones Unidas (OCHA) se ha visto de manos cruzadas al intentar ayudar a algunos de ellos.
Más de 100.000 palestinos viven en este campamento situado en en la ciudad de Sidón.
El trato consistiría en recuperar los cuerpos de militares y ciudadanos israelíes retenidos en Gaza desde el pasado 7 de octubre.
El grupo terrorista Hamás estudia una posible tregua, pero exige una retirada total de las tropas israelíes.