El objetivo es garantizar la seguridad del personal que trabaja en la catedral e impedir la dispersión de polvo de plomo fuera de la obra, protegida herméticamente.
Las autoridades de París han sido acusadas por asociaciones y residentes de la zona de haber subestimado el nivel de contaminación y de haberse demorado en tomar medidas de precaución.
Hace poco fueron suspendidas por temor de peligro para los trabajadores.
El lunes por la noche, la ciudad publicó resultados de nuevos exámenes y centros de salud de las inmediaciones, que indicaban una media menor a 70 microgramos de plomo por m2.
Esta organización es una de las cuatro instituciones elegidas para recolectar las donaciones para restaurar la catedral víctima de un espectacular incendio el 15 de abril en el cual este monumento histórico perdió su flecha y una parte de su techado.