Según los defensores de estos animales, estos problemas están causados por la extensión de las zonas urbanas hacia sus hábitats naturales.
El portavoz del Gobierno, Steffen Seibert, aseguró que 'esos experimentos no tienen ninguna justificación ética ni científica8 y consideró que su realización 'obliga a formular preguntas críticas a todos los responsables'.
Largas filas son visibles a las puertas de esos centros y sólo el martes más de 60.000 personas fueron atendidas, informó la secretaría municipal de Salud.
La directora de Entrópika, Ángela Maldonado, busca que a Patarroyo no le autoricen más micos para sus estudios, lo que supondría 'perder más de 30 años de investigación', según el científico quien asegura que ha recibido como 1500 mensajes...

