La orden se dio tras revelarse que un ciudadano afgano fue el presunto atacante cerca de la Casa Blanca de dos agentes de la Guardia Nacional.
Los obispos estadounidenses también dijeron sentirse preocupados por “las amenazas” de posibles redadas migratorias en los lugares de culto, los hospitales y las escuelas.
Estos vuelos, de acuerdo al Ejecutivo de Nicolás Maduro, forman parte de la Gran Misión Vuelta a la Patria, un programa gubernamental que facilita el retorno voluntario de migrantes.
Más de 600 fueron venezolanos. Entre los inadmitidos registraron a 46 ciudadanos extranjeros identificados como delincuentes sexuales contra niños y adolescentes.
La directora de la fundación solicitó protección inmediata al Gobierno nacional, a la Cancillería, a la Defensoría del Pueblo y a la Unidad Nacional de Protección (UNP).