El presidente, el primero que renunció voluntariamente a un segundo mandato en Francia, critica a los miembros de su propio partido que maniobraron para que él no se presentara.
La Secretaría General del Parlamento Europeo dio un ultimátum a Le Pen para devolver 340.000 euros de fondos recibidos de la Eurocámara desviados supuestamente a usos extraparlamentarios.