Según la Presidencia brasileña, Lula “solicitó” a Trump “la retirada de los aranceles adicionales del 40 % aplicados a los productos brasileños.
“Es un factor de tensión incompatible con la vocación de paz de la región”, dijo el presidente brasileño.
La justicia brasileña aseguró que el expresidente violó las medidas cautelares que le fueron impuestas el mes pasado, que le prohibían enviar mensajes en sus propias redes sociales o en las de terceros.
“La interferencia de un país en el sistema de Justicia de otro es inaceptable y hiere los principios básicos del respeto y la soberanía entre las naciones”, agregó.
“Brasil es un país soberano con instituciones independientes” y “no aceptará ser tutelado por nadie”, expresó el mandatario Luiz Inácio Lula da Silva.