De acuerdo con expertos de la Universidad de Ginebra: “Su configuración es de especial interés para que los astrónomos ajusten modelos teóricos y sus nociones sobre la habitabilidad de un planeta”.
El Observatorio de Dinámica Solar (SDO), un equipo dirigido por Emily Mason, heliofísica de Predictive Sciences Inc., ha sido determinante para poder avanzar en la identificación de las señales.
Esta sería la última superluna del año, y podrá observarse desde lugares oscuros y despejados.
En la Estación Espacial Internacional aún permanecen dos astronautas más que no pudieron regresar a Tierra por problemas en una de las naves.
Es la primera vez que los científicos observan que se genera oxígeno sin la participación de organismos.