Alberto Suárez criticó a parte de la hinchada heroica por 'señalamientos feísimos'. 'Como si los descendientes cartageneros fueran ojiverdes y rubios', dijo.
El goleador de Junior va por su cuarto botín de oro.
Como se puede deducir todos estos jugadores tienen en común su capacidad goleadora, pero también su edad, los 4 ya pasaron de los 35 años.
Sí, somos especialistas en despreciar al otro, como si la Constitución reconociera el derecho al insulto y lo incorporara al quehacer diario. Amparados en quién sabe qué ignominiosa patente de corso, aprendemos a burlarnos del contrario: da igual si el pretexto es su género, color de piel, orientación sexual, discapacidad, origen étnico, condición socioeconómica, religión u opinión política. Quienes se rasgan hoy las vestiduras por el detestable caso de Vinícius Júnior, frente al que no cabe impunidad ni indolencia institucional, deberían sincerarse un poco y reconocer su problema común. Mientras ciudadanos de a pie, políticos, autoridades o periodistas defiendan la burla o el irrespeto como mecanismos válidos para expresar sus emociones, el racismo seguirá metiéndose por todos lados, ganando espacios en las trincheras del odio y haciendo mucho daño.
El volante magdalenense anotó uno de los goles con los cuales ‘el Timao’ venció al equipo donde juega Hugo Rodallega.