Los agentes mantienen una investigación abierta con las autoridades de Colombia para detener a los responsables de la captación de mujeres en situación de vulnerabilidad.
El objetivo de la iniciativa es sensibilizar a las personas sobre cómo prevenir este delito.
Más de 500 mujeres, mayoritariamente colombianas, habrían sido explotadas en la ciudad de Málaga (sur de España), según informó la Policía.
“Eran captadas en sus países de origen con falsas ofertas de trabajo en España como empleadas de hogar”, señaló la Policía.
Ser capaces de escuchar el grito sin voz de estos pequeños violados una y otra vez por sujetos huecos, sin alma, que pagan por un placer tan sórdido como criminal, es un imperativo moral, nuestra obligación como país. Urge vencer el derrotismo que nos paraliza al saber que estas perversidades no desaparecerán por mucho que así lo deseemos. Esa no es la cuestión. Siempre existirán seres despiadados dispuestos a mostrarnos el rostro más abominable de la condición humana. La clave radica en movilizarnos como una sociedad unida, fuerte, capaz, para prevenir que más niñas, niños y adolescentes sean arrastrados por las mafias y para proteger a aquellos, que instrumentalizados, incluso por sus mismos familiares, viven a diario un infierno espantoso.