La Casa Blanca explicó este martes que está estudiando la legalidad de deportar a ciudadanos estadounidenses que cometan crímenes graves a la megacárcel para pandilleros de El Salvador, a la que ya han sido enviados decenas de migrantes expulsados de Estados Unidos.
El republicano dijo querer ir “un paso más allá” con el envío de personas desde EE.UU. al Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot).
Los presidentes abordaron el polémico caso de Kilmar Ábrego García, quien fue enviado al Cecot a pesar de que contaba con una orden judicial que lo protegía de la deportación y al que el Tribunal Supremo ha ordenado su regreso a Estados Unidos.
Los mandatarios se reunirán este lunes en Washington.
Trump aseguró que la banda transnacional de origen venezolano, a la que acusa de haberse infiltrado en el Gobierno de Nicolás Maduro, está invadiendo el país