En menos de 15 días la enfermedad ha dejado un centenar de muertos.
La entidad aseguró que 'es importante que las provincias y los países vecinos refuercen sus actividades de vigilancia y de preparación'.
Buscan acabar con virus que causó estragos en África.
Los fallecimientos se registraron entre el 4 de abril y el 9 de mayo en la región de Bikoro, situada al noreste de Kinshasa, en la frontera con Congo-Brazzaville. Otros 32 casos sospechosos.
Por primera vez desde que se detectó el primer caso de esta epidemia, en diciembre de 2013, todas las cadenas de contagio han quedado interrumpidas en los tres países afectados por la epidemia.