El momento quedó captado en cámaras de seguridad.
Pese al despliegue de más de 36.000 uniformados en todo el país, la capital registró choques entre encapuchados y la Policía en sectores como el Portal Américas, Suba y Yomasa. Cientos de ciudadanos quedaron atrapados en medio de los bloqueos.
El cuadro samario rechazó los actos vandálicos que obligaron la suspensión del partido contra el Once Caldas, el domingo anterior en el estadio Sierra Nevada.
La gobernadora Lucy García dijo que “estos comportamientos no representan el espíritu del deporte”, mientras que el alcalde Yahir Acuña señaló que “el fútbol debe jugarse en paz, o no se juega”.
Pese a los disturbios, el partido entre el Boca y Gimnasia se retomó con 20 minutos de retraso.