El grave accidente se registró el pasado 12 agosto de 2024 en el establecimiento ubicado en Chía, Cundinamarca.
La acción policial impidió la comercialización de 2,8 millones de dosis, valoradas 2.966 millones de pesos.
La idea es determinar si en la escena del crimen estuvo presente un tercero.
Los delincuentes no lograron llevarse dinero ni objetos de valor, pero sí escaparon con dos teléfonos corporativos.
Las autoridades están a la espera del dictamen de Medicina Legal que revele las causas de la muerte de la niña de 10 años para “establecer las líneas de investigación” del caso.