La postura del mandatario desató una reacción inmediata del gobierno estadounidense, que solicitó una rectificación.
Tres de los detenidos se lanzaron al mar al verse sorprendidos por los oficiales del Grupo de Operaciones Especiales del Guardacostas de Costa Rica.
Ahora piden recursos para la repatriación del cuerpo, un procedimiento costoso.
El heroico hecho ocurrió el pasado 2 de septiembre en el municipio de Pérez Zeledón, al sur de Costa Rica.
El exmandatario indicó que desconoce los fundamentos de esa acción.