El exdirector del DNI, requerido por la justicia colombiana por el escándalo de la UNGRD, apareció bailando en un evento oficial promovido por la Cancillería de Colombia en Managua.
“La senadora habría intercedido, o interferido, ante altos mandos de la Policía Nacional”, se lee en el salvamento de voto.
El alto tribunal lo acusa de los delitos de concierto para delinquir y corrupción de sufragante.
El exdirector de la Policía Nacional deberá cumplir una pena de siete años y un día por tráfico de influencias, tras la orden de captura emitida por la Corte Suprema.
Este fallo histórico sentó un precedente que conmina a los administradores judiciales a ser más cuidadosos con el uso de la Inteligencia Artificial.