Los equipos móviles fueron hurtados mediante la modalidad de cosquilleo, en la fiesta patronal reciente de San Andrés de Sotavento.
Los altercados involucraron lanzamientos de sillas y botellas, generando daños materiales en la plaza principal.
Los detenidos están a órdenes de las autoridades judiciales que les resolverán su situación.
Los manifestantes, unos 300 indígenas entre hombres y mujeres, denuncian que el Ministerio del Interior, a pesar de las múltiples denuncias, no les ha prestado la debida atención.
El cadáver de Iván Darío Gómez Campo aún permanece en la sede de Medicina Legal de Tarazá, Antioquia.