El objetivo es garantizar la seguridad del personal que trabaja en la catedral e impedir la dispersión de polvo de plomo fuera de la obra, protegida herméticamente.
El incendio de la catedral, el 15 de abril, provocó que varias toneladas de plomo contenidas en la aguja y el techo del edificio se fundieran y se dispersaran en forma de partículas en la atmósfera.
Hace poco fueron suspendidas por temor de peligro para los trabajadores.
El incendio en la catedral gótica de 850 años de antigüedad el 15 de abril hizo que se derritieran varios cientos de toneladas de plomo, contenido en la estructura, el techo y la aguja del monumento.
Ese día se cumplirán dos meses de la conflagración que por poco destruye buena parte de la catedral.