El tribunal impuso una sanción de tres días de arresto y una multa económica de tres salarios mínimos mensuales vigentes.
El jefe de Estado incumplió el fallo que le ordenaba retractarse de los señalamientos falsos que había hecho en contra del investigador.
Está siendo investigado por la Policía de Seodaemun, en Seúl, Corea del Sur.
La justicia del vecino país indicó que es necesario que los acusados se mantengan en jurisdicción nacional hasta el fin de las diligencias, en una investigación que presupone un delito de atentado contra la soberanía nacional, referido a actos dirigidos a someter a la república a la dominación extranjera.
El resto del personal tuvo que asumir sus tareas durante el vuelo.