El joven fue uno de los primeros en reaccionar tras el siniestro que dejó 16 estudiantes y el conductor muertos en una vía del nordeste antioqueño. Su accionar permitió activar el rescate de los sobrevivientes.
El siniestro, que dejó 17 muertos, se produjo sobre las 5:40 a.m. del domingo 14 de diciembre.
El vehículo transportaba a jovenes egresados del colegio Liceo Antioqueño de Bello, que regresaban de una excursión por la costa Caribe, particularmente desde Tolú y Coveñas.
El vehículo se precipitó a un abismo a la altura del municipio de Remedios.
El vehículo se accidentó a la altura del municipio de Remedios.