Por *José Cantillo Ferrer La incertidumbre generada por la situación actual ha sacudido distintos sectores de la industria de la moda en todo el mundo y ha dejado al descubierto sus falencias, por lo cual se ha visto forzada a buscar alternativas que permitan un ajuste en el desarrollo de sus procesos, que van desde la producción de las colecciones, hasta la venta al consumidor final. Algunas de estas propuestas incluyen un restablecimiento del calendario de la moda que permita presentar tanto las colecciones masculinas como las femeninas en una misma fecha, justo antes de que las prendas estén disponibles en tiendas, en lugar de hacerlo con seis meses de anticipación como se lleva a cabo en la actualidad. Según afirman, esta medida mejoraría los procesos de compraventa, agilizaría los tiempos de entrega y evitaría que las grandes cadenas de pronta moda tengan la oportunidad de copiar y quemar sus diseños con prendas elaboradas en calidades deficientes y precios de venta muy por debajo de los originales. Lo cierto es que sin haberse concretado algo aún, los cambios en la industria ya empiezan a manifestarse. En los últimos días, Alessandro Michele, director creativo de la firma italiana Gucci, anunció a través de la cuenta de Instagram de la marca que abandonarían el calendario oficial de la moda, y que por el contrario, presentarían solo dos desfiles anuales mediante 'capítulos irregulares, alegres y absolutamente libres que serán escritos, difuminando las normas y los géneros, alimentándose de nuevos espacios, códigos lingüísticos y plataformas comunicativas'. Otras casas como Armani, Saint Laurent y Valentino también han comenzado sus transiciones. Pierpaolo Piccioli, director creativo de esta última, ha dicho que su colección de alta costura será presentada bajo un formato inédito. La forma en la cual se presentan las colecciones, tradicionalmente mediante desfiles, también va rumbo a la transformación. Por eso tanto diseñadores como organizadores de las semanas de la moda se han visto obligados a replantear sus muestras llevándolas al universo digital, eximiéndolas de toda la cuestionada parafernalia que las mismas conllevan y que en muchas ocasiones representa un gasto sin retorno para las marcas. En Latinoamérica, uno de los primeros encuentros en anunciar y realizar su edición 2.0 luego del brote del coronavirus fue Mercedes-Benz Fashion Week Mexico City, la cual cambió las presentaciones en emblemáticos monumentos y los grandes recintos como sedes, por las pantallas a través de una alianza con Youtube. Diseñadores como Benito Santos, Kris Goyri y la colombiana Pepa Pombo expusieron mediante distintas dinámicas sus propuestas de diseño. El evento, que irá desde el 27 de julio hasta el 2 de agosto a través de su página web, contará con una plataforma digital de negocios de la que harán parte tanto compradores nacionales, internacionales y se verán puestas en escena en las que los creativos y marcas presentarán sus colecciones, que estarán de inmediato disponibles para su compra bajo el modelo see now, buy now. Los asistentes también podrán disfrutar de espacios académicos como el Pabellón del Conocimiento, que ofrecerá conferencias abiertas al público vía streaming y clases magistrales en línea con expertos de la industria. Finalmente, de haber un consenso entre los diferentes sectores de la industria en el mundo, se prevé que la misma cambie radicalmente su modelo de negocio, su calendario y su formato de semanas de la moda que lleva más de medio siglo. Todo por una fórmula que permita alinearla a estos tiempos en los que la sostenibilidad es una prioridad tanto para las marcas como para los consumidores. Lo cierto es que de una forma u otra, el nuevo coronavirus ya ha puesto en evidencia sus fallas y ha acelerado su proceso de conversión.