Según el palacio, su permanencia en el hospital es solo 'una medida de precaución' y se prevé que pueda recibir el alta esta misma semana para regresar a casa. Cabe recordar que al ocurrir el suceso, dentro del perímetro protegido de sus terrenos, la princesa fue atendida primero por servicios de emergencia y después trasladada al centro médico, adonde la acompañó su esposo, Tim Laurence. 'Estamos profundamente conmovidos por los amables mensajes que hemos recibido de tantas personas', agregó. En aquel entonces, varios integrantes de la familia real británica como la reina Isabel, Felipe de Edimburgo, el entonces príncipe Carlos y sus hermanos Andrés y Eduardo se trasladaron a la ciudad canadiense para acompañar el debut de la princesa en las Olimpiadas.