La compañía privada Telenor también muestra un descenso en el acceso a la red social, apunta NetBlocks. La asonada militar ha generado en el país un incipiente movimiento de desobediencia civil al que se ha unido personal sanitario de más de 70 hospitales y centros médicos de Birmania que rechazan trabajar para una dictadura. Ayer, la policía presentó cargos contra Suu Kyi, depuesta como Consejera de Estado, y contra Win Myint, el depuesto presidente, y los mantiene detenidos.