El Magdalena es oficialmente un territorio libre de minas antipersonas. Este objetivo se logró después de un arduo trabajo del Ejército Nacional, quienes durante tres años rastrearon los elementos explosivos y lograron despejar 6’099.930 metros cuadrados en Santa Marta, Zona Bananera, Fundación, Aracataca y Chibolo.
En total fueron desactivadas 16 minas antipersonas en cada campo, luego de la intervención de solados de la brigada de Ingenieros de Desminado Humanitario.
'No fue un trabajo fácil, pero podemos decir que este flagelo usado como medio terrorista no se verá más en el departamento. Ahora se puede hacer inversión extranjera y ejecutar los proyectos productivos del gobierno nacional y local', explicó el general Jorge Enrique Navarrete, comandante de la Primera División del Ejército con sede en Santa Marta.
El director de la Unidad de Víctimas en el Magdalena, Carlos Ortiz, explicó que los afectados por minas antipersonas a nivel nacional son 11.047, mientras que en el departamento han ocurrido 40 incidentes, 14 en Santa Marta, 13 en Ciénaga, 5 en la Zona Bananera, 4 en Fundación, 2 en Aracataca, y uno en Plato y Algarrobo.
'Es una gran noticia, porque podemos ir a cualquier rincón del departamento sin sentir la incertidumbre de que nos pueda ocurrir algo. En total fueron 8 mujeres y 32 hombres, la mayoría son adultos campesinos los más afectados por este tipo de violencia', manifestó Ortiz.
Comentó que su organismo trabaja en la recuperación física y emocional de estas personas, además del proceso de reparación integral. 'Buscamos que la víctima se reintegre a la sociedad en general y que su condición no le impidan ser productivos', dijo.
La Sierra vuelve a sembrar
Para la secretaria de Seguridad Ciudadana del Distrito de Santa Marta, Priscila Zúñiga, este desminado un paso importante para garantizar la seguridad a los agricultores, campesinos y la explotación del turismo, teniendo en cuenta el azote que sufrió la ciudad a manos de grupos como las Farc, el ELN y las Autodefensas.
'Estamos complacidos porque este proceso fue realizado en las estribaciones de la Sierra Nevada, el último caso ocurrido fue en 2013, cuando una munición abandonada explotó en Minca', explicó Zúñiga.
Desde la administración buscan no solo explotar el turismo ecológico, sino reactivar la producción del agro.
'Con el programa La Sierra vuelve a sembrar buscamos que los campesinos puedan retomar a sus tierras y sembrar productos de pan coger. Trabajamos en la vertiente norte de la Sierra, cerca de 20 veredas de Santa Marta', manifestó la secretaria de Seguridad.




















