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Los hechos se presentaron en Tierralta, Córdoba. Uniformados desamarraron al niño y detuvieron a la mujer. Vecinos de la familia manifestaron que no era la primera vez que la madre amarraba a su niño “para controlarlo”.
Según la Policía, esta estructura obtenía rentas ilícitas superiores a los 90 millones de pesos mensuales, producto de la distribución y venta de drogas en pequeñas dosis.
La joven se transportaba en una motocicleta entre las poblaciones de Carrillo y Puerto Nuevo, en San Pelayo, cuando la asesinaron.
El hecho ocurrió en el Mercadito del Sur, cuando el guarda de seguridad evitó el robo en un granero, en la madrugada del pasado domingo.
Las menores de edad están en custodia, por ahora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, a la espera de que resuelvan su situación.