Sobre el mediodía, a tan solo cuatro días de haber iniciado el 2026, en el cielo azul de Barranquilla se dibujaron nubes grises, trayendo consigo la caída de la primera lluvia del año, las popularmente llamadas cabañuelas de enero, sobre la ciudad.
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Durante el primer trimestre, en los meses de enero, febrero y marzo, usualmente se registra poca precipitación. Esto hace que las primeras gotas sean un momento esperado, una señal de que la tan esperada temporada de lluvias, que inicia habitualmente a mediados de abril y se extiende hasta junio o julio, se encuentra cerca.
A través de redes sociales, habitantes compartieron vídeos de sus impresiones del fenómeno, el cual se presentó con intensidad media a pesar de no ser prolongado, acompañados de mensajes que celebraban el alivio del calor que arrasa con frecuencia a las calles de la Arenosa.
Allí, la lluvia tomó por sorpresa a quienes se movilizaban a pie apurando el paso, cubriéndose con bolsos, y sombrillas mientras protagonizaban una escena cotidiana poco común para los primeros días de enero.

En algunos puntos de la ciudad, la lluvia evidenció situaciones recurrentes como acumulación de agua en vías, escurrimientos rápidos y dificultades temporales en la movilidad, especialmente en zonas donde el sistema de drenaje se ve exigido tras largos períodos sin precipitaciones.

Cabañuelas de enero
La llegada de esta primera lluvia es significativa. En Barranquilla y a lo largo del Caribe colombiano, los meses iniciales del año suelen caracterizarse por un clima seco y de altas temperaturas.
Según Cristian Arango, coordinador del Grupo de Análisis y Diagnóstico del Tiempo del Ideam, este comportamiento climático responde a un cambio en la dinámica atmosférica del mar Caribe, particularmente en el régimen de vientos. “En esta época del año lo común es que los vientos vengan del noreste, obedeciendo a los vientos alisios, que suelen estar fuertes. Se emiten alertas por viento y oleaje durante enero. Sin embargo, estos vientos han venido debilitándose”, indicó.
A su vez, este debilitamiento permitió la formación de un sistema de baja presión que normalmente se mantiene hacia el golfo de Urabá, en donde se habrían registrado lluvias anteriormente. Sin embargo, dicho sistema se desplazó hacia el centro de la región Caribe.
“Este sistema se corrió más hacia el centro, permitiendo que se localizara hacia Bolívar, Atlántico y Magdalena, y estuviera asociado a una inestabilidad atmosférica que generó estas precipitaciones”, explicó el funcionario del Ideam.
Aunque se trata de un fenómeno considerado anómalo para esta época del año, el Ideam aclaró que no se espera que se prolongue durante muchos días, dado que las proyecciones climáticas indican que podrían presentarse nuevas lluvias a corto plazo.
“Esperamos posibles precipitaciones para el 5 de enero y es probable que también se registren hacia el día 6 de enero, aún no son concluyentes”, señaló Arango.

Estas condiciones podrían afectar nuevamente a los departamentos de Atlántico, Bolívar, Magdalena y sectores del sur de La Guajira. En el caso puntual de Barranquilla, el Ideam reportó un volumen significativo de lluvia concentrado en un corto periodo de tiempo.
“En datos preliminares, registramos alrededor de 30 milímetros de lluvia en una hora en Barranquilla. Es un dato considerable porque se presentó en muy poco tiempo”, sostuvo.
A su vez, la entidad meteorológica recordó que situaciones similares se han presentado en años recientes.
“No es muy común que a finales de diciembre y enero se registren lluvias en esta zona. Sin embargo, puede darse uno que otro día con precipitaciones. Por ejemplo, en los primeros días de enero de 2025 también tuvimos lluvias bastante fuertes en la región Caribe, que incluso desencadenaron inundaciones”, puntualizó.
Debido a la presencia de este sistema atmosférico, se mantiene alerta amarilla por tiempo lluvioso en el centro y suroccidente del mar Caribe, incluyendo a Atlántico, Magdalena, Bolívar, Córdoba y el golfo de Urabá.
“Generalmente enero es una temporada de tiempo seco para el norte del Caribe colombiano. Sin embargo, pueden presentarse algunos días con lluvia que suelen ser precipitaciones fuertes pero de corta duración. Esperamos que después 6 y 7 de enero se retomen las condiciones normales de tiempo seco”, concluyó Arango.




















