La tensión se encuentra en el momento culmen al interior de la Universidad del Atlántico. En los últimos días se han agudizado los enfrentamientos entre grupos de estudiantes, en medio del paro indefinido a causa del inconformiso por la designación de Leyton Barrios como rector para el periodo 2025-2029.
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Este viernes se reportaron afectaciones a las instalaciones de la sede ubicada en el municipio de Suan. Previamente, en la sede Bellas Artes, se registró una gresca entre miembros de la comunidad universitaria.
Rosa Cantillo, representante estudiantil ante el Consejo de Bienestar Universitario, elevó una solicitud al Consejo Superior para que “de manera urgente” se adopten medidas de protección integral para la comunidad universitaria en medio de este contexto de protesta pacífica.
De acuerdo con la líder estudiantil, en medio de las manifestaciones en contra de la designación del rector se han presentado agresiones físicas, verbales, actos de hostigamiento, intimidación y riesgos evidentes para la integridad de estudiantes que ejercen sus derechos dentro y fuera del campus.
“La gravedad de estos hechos no es menor: reflejan un deterioro de la convivencia universitaria, una creciente ausencia de garantías y una evidente insuficiencia de mecanismos institucionales de protección”, sostuvo.
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La líder estudiantil agregó que “la universidad, como ente público y espacio formador, no puede normalizar la violencia ni la desprotección, especialmente cuando se trata de jóvenes que participan en procesos democráticos y legítimos”.
De forma previa, el Ministerio de Educación Nacional solicitó a las directivas de la alma mater que se adopten las medidas pertinentes para “salvaguardar la integridad de quienes participan en la asamblea permanente u otras formas de manifestación, evitando cualquier forma de hostigamiento, estigmatización o interferencia indebida en el ejercicio legítimo de la protesta pacífica”.
Desde la cartera ministerial se recalcó que la institución tiene la obligación de prestar el servicio de educación en condiciones de calidad y continuidad, “en armonía con el principio de participación democrática que constituye un mandato constitucional”.
Asimismo, el Mineducación aseguró que sobre la Uniatlántico recae el deber de “privilegiar el diálogo, la mediación y la construcción colectiva de soluciones en el marco de las manifestaciones públicas de origen universitario, así como de propiciar entornos seguros que permitan el ejercicio del derecho fundamental a la reunión y a la manifestación pública y pacífica”.
Retomar clases
María Alejandra Álvarez, estudiante del programa de Derecho, sostuvo que los enfrentamientos y actos de violencia que se han venido registrando en la alma mater tienen relación con la falta de justificaciones del paro, puesto que un importante número de jóvenes quieren regresar a las aulas para terminar este periodo académico.
“Muchos de los líderes del paro tienden a recurrir a la fuerza y al caos. Los estudiantes que sí queremos volver a clase, dialogar y proponer soluciones de forma pacífica somos saboteados; nos gritan, hacen ruido, nos insultan e incluso nos amedrentan”, sostuvo.
Frente a este panorama, indicó que muchos estudiantes temen por su seguridad: “En el pasado ya hemos tenido hechos lamentables que demuestran que ese camino no funciona, y la universidad hoy es sujeto de reparación colectiva. No queremos repetir lo mismo. Los estudiantes deben respetar, ver la realidad con claridad y no dejarse engañar por distractores que se usan para ocultar que el paro ya no tiene motivos”.
Llamado de Verano
El gobernador Eduardo Verano, en su calidad de presidente del Consejo Superior de la Universidad del Atlántico, instó a los estudiantes a evitar afectaciones en las distintas sedes de la institución, en el marco del cese de actividades, que se encuentra próximo a cumplir un mes.
“Entendemos el derecho a la protesta que tienen los estudiantes de la Universidad del Atlántico; sin embargo, hago un llamado puntual a todos aquellos que se tomaron Bellas Artes para que no atenten contra la infraestructura patrimonial que tanto nos costó recuperar a todos los ciudadanos a través del pago de los impuestos”, explicó el mandatario departamental.
Verano recordó que en este espacio “se hicieron unas inversiones que dieron como resultado una infraestructura sólida que debemos cuidar. No permitamos vandalismo ni acciones que dañen esta edificación de la cual nos sentimos muy orgullosos y que es exaltada a nivel nacional”.
En ese mismo sentido, el gobernador del Atlántico recalcó que en este proceso se adelantó una inversión de $40.972 millones que permitió la intervención de 7.174 metros cuadrados. Dichos trabajos contemplaron el reforzamiento estructural de la cimentación, la mampostería y las vigas de amarre sismorresistentes; la recuperación artesanal de cubiertas con estructura de madera y tejas de cemento de estilo republicano, fabricadas especialmente para el proyecto; la renovación de techos, acabados y sistemas de aire acondicionado, y la instalación de rampas en todos los bloques para garantizar la accesibilidad universal.




















